El ajuste dependerá del tipo de coche y terreno por donde circulará. Podemos ajustar el rebote de la suspensión en un 25% , 50% y 100% de la capacidad de volver a su estado inicial, o el valor que se desee.
Para coches de pista se recomienda un 25%, para coches tipo Buggy TT un 50% y para coches tipo Rock Crawler un 100%. Pero al final se debe ajustar el rebote adecuado para el terreno por donde se corre a base de prueba y error.
Medir el vástago de la suspensión con un pie de rey digital preferiblemente, el resultado lo dividimos entre 2 y marcamos con un rotulador indeleble la mitad, obteniendo el 50%.
Supongamos que el vástago hace 5 cm, entonces a 2,5 cm (25 mm) hacemos una marca.
Y el valor de la mitad del vástago lo dividimos por 2 para obtener el 25%, medimos y marcamos el resultado en el vástago. Tomando como referencia los 5cm del vástago (que sería el 100%), el 25% son 1.25 cm (12,5 mm)
Con el vaso lleno de silicona y una vez hechas las marcas podemos ajustar el rebote deseado.
Sujetamos la suspensión en vertical sin la tapa, introducimos el vástago hasta la marca que deseemos y roscamos la tapa cerrando el vaso sin sujetar el vástago. Y lo mismo para el resto de suspensiones.





